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Showing posts from November, 2009
La presa. Kenzaburo Oé Anagrama. 1994 Retrato de infancia con guerra al fondo Hubo un tiempo en que la crueldad y la violencia sólo existían en la distancia, llegaban a los oídos de los niños en forma de historias asombrosas, las batallas y los enfrentamientos habitaban la imaginación de los infantes y si acaso tenían una señal visible de la guerra, esta era la suspensión de clases, el verano perpetuo, las vacaciones sin fin. Hubo entonces lugares donde la guerra jamás sucedió, sitios donde la sangre no ensució las ropas ni las tierras de nadie, la pequeña aldea donde sucede la breve pero inmensa novela de Kenzaburo Oé, tristemente, no es uno de ellos. La tensa tranquilidad de una aldea de cazadores se ve perturbada por la caída de un avión enemigo, de dicho accidente sólo hay un sobreviviente, un negro que será hecho prisionero y que por dicha condición es encerrado en el almacén de la casa donde vive su personaje principal, un niño sin edad precisa que nos narra esta historia.
Los Discos del Ataúd Out of Time. REM Warner Music, 1991 Si alguien me hubiera preguntado aquel verano del 91 sobre el cuarteto de Atenas, Georgia, yo hubiera respondido con mi soberbia ignorancia que Atenas está en Grecia y que la música griega por el momento no estaba en mis planes, en esos días mis dedos le daban la vuelta una y otra vez al cassette Mujeres de Silvio Rodríguez y cursaba el quinto semestre de la preparatoria. Y se le hubieran preguntado por REM a mi amistosa sombra Raúl Quezada, el habría hablado largo y tendido sobre la etapa alfa del sueño en los humanos y el característico movimiento ocular que aparece casi a punto de despertar. Pero uno de los tantos sábados que yo pasaba frente al televisor sucedió lo inesperado, aparece un tipo corriendo, un jarrón con agua se estrella en el suelo y comienza una música sencilla, luego aparece un tipo flaco demostrándonos sus naturales deficiencias para el baile y cantando que ha perdido su religión, todo esto acompaña
El Tesoro de la Sombra. Alejandro Jodorowsky Siruela/De Bolsillo. 2007 El retorno al origen (y las intenciones) del cuento Mi primer acercamiento a la obra de Alejandro Jodorowsky fue desastroso, el profesor de historia del arte nos presentó “La montaña mágica” como una obra maestra y para mi no fue otra cosa que una misa extraña de una religión desconocida con duración de tres horas y que por fortuna no tenía la obligación de verla en su totalidad, así que me salí a los treinta minutos, cuando comienzan a explotar los sapos. Años después adquirí la “Antología Pánica” que publicó Joaquín Mortiz y que en un principio me pareció infumable, el ego de Jodorowsky en esos tiempos estaba más allá del cielo y sólo acudía a él cuando necesitaba algo que me sacara de quicio. Poco a poco y ante la necesidad de encontrar una creencia religiosa menos pasiva y que no consistiera en un Dios que habita los cielos rascándose su panza infinita por los siglos de los siglos (imagino que cuando te
Distrito 9 . Dir. Neill Blomkamp TriStar Pictures, 2009 Postales desde el No Futuro En menos de diez minutos esta cinta logró algo peculiar, despertar en mi la empatía por una situación de ficción donde el extraterrestre es rechazado por todos, desde ese momento sabemos que será desplazado a vivir en otro sitio peor al que se le tiene confinado ahora, según el vertiginoso prologo mezcla de documental, reportaje y grabación gubernamental, esto es lo más humanitario posible que pueden hacer por estos “crustaceos” caidos del cielo, pues los mismos habitantes de Johannesburgo en Sudáfrica estan hastiados de la presencia de estos extraterestres inferiores. Dicha empatía no me habría surgido si el trato que reciben estos “extranjeros” en “desgracia” no fuera similar al que algunos “sectores” de la humanidad sufren en nuestros días, los Palestinos por dar un ejemplo, y las expresiones de rechazo de los habitantes que tiene que vivir con estas despreciables criaturas, tambien se parece
Contrabando de sombras. Antonio José Ponte Mondadori, 2002 Pero Coño! Para qué tanto símbolo Chico! Esta novela contiene casi todos los ingredientes que un lector excéntrico puede pedir: una isla como escenario, un cementerio, un fotografo extranjero, relaciones homosexuales, perros que ven fantasmas, un fantasma del pasado, saqueadores de tumbas, un vidente, un viaje a la adolescencia en un internado y un sueño donde se recrea la muerte a fuego de los “amujerados” en Cayo Puto. Como es de esperarse, el resultado me indigestó un poco y al final no supe si el conflicto se resuelve o no (cuál conflicto?), si la novela me fue grata o sólo fue la curiosidad lo que me llevó hasta el final, en otras palabras, la novela promete demasiado y cumple con la mitad, es interesante, tiene sus momentos de intensidad, pero tambien tiene un exceso de personajes y eventos que considero innecesarios y unas alegorías que terminan por confundir y mezclar significados. Al principio Renán le cuenta a